Slow Living

Vida Lenta, Hábitos Conscientes y Bienestar Diario

Descubre cómo vivir más despacio y con intención a través de rutinas suaves, hábitos conscientes y momentos simples que transforman tu día a día en una vida más tranquila y equilibrada.


  • Ensalada de vegetales asados y queso feta en airfryer
    Fresca, fácil y lista en minutos. Esta ensalada de vegetales asados y queso feta en airfryer es una opción saludable para el verano. Hay algo especial en esas últimas semanas de verano, cuando todavía queremos platos frescos, pero el cuerpo empieza a pedir algo un poco más cálido. Esta ensalada tibia es justo ese punto medio: vegetales asados y dorados por fuera, jugosos por dentro, te deja la sensación de estar comiendo un pedacito de otoño, aún en verano. Sencilla, colorida y lista en menos de 15 minutos. No te la puedes perder! Por qué esta receta soluciona tu día Porque no necesitas encender el horno ni ensuciar media cocina. La airfryer hace todo el trabajo mientras tú preparas la mesa, sirves una bebida fresca o simplemente respiras un momento. Es una receta ligera, con pocos ingredientes, perfecta para esos días donde quieres comer rico y saludable sin pasar horas cocinando. Ideal para el almuerzo, la cena o para llevar al trabajo al día siguiente. Antes de que te vayas, te dejo el enlace directo a la primera receta, una deliciosa sopa de tomate que amarás porque estarás usando tu slow cooker. y no necesitarás estar pegada a la cocina. Esta ensalada es de esas recetas rápidas que salvan el día sin sacrificar sabor. Si la haces, cuéntame en los comentarios cómo te quedó y qué vegetales de temporada usaste tú. ¡Leo todos sus comentarios con cariño! Eli Este post también podría interesarte
  • Sopa de tomate asado en slow cooker: la receta perfecta para despedir el verano
    Sopa de tomate casera, fácil y saludable, hecha en olla de cocción lenta Últimos días de verano: recetas cozy para despedir la temporada El verano se va apagando de a poco. Todavía quedan tomates jugosos, duraznos dulces y tardes largas de sol, pero ya se siente ese primer aviso de otoño en el aire de la mañana. Es etsa época del año que más me gusta cocinar: cuando aprovechamos lo último de la temporada, pero empezamos a buscar platos que reconforten un poco más. Por eso preparé una pequeña serie de tres recetas simples, con menos de siete ingredientes cada una, pensadas para que la cocina haga casi todo el trabajo por ti. Una sopa, una ensalada tibia y una cena reconfortante todas hechas en airfryer o slow cooker, para que puedas soltar la olla, salir a caminar, o simplemente sentarte a disfrutar de estos días que se acortan. Esta semana empezamos con la primera: una sopa de tomate asado que huele a hogar. Te va a encantar lo poco que necesitas hacer para lograrlo. Por qué esta receta soluciona tu día Porque no tienes que estar pendiente de la estufa ni revolviendo ollas. Echas todo en la slow cooker en la mañana, sales a hacer tu vida trabajar, caminar, leer, lo que sea y regresas a una cocina que huele a hogar y a una cena lista. Es una receta saludable, con pocos ingredientes, ideal para esos días donde quieres comer bien sin complicarte. Perfecta también para guardar en porciones y tener comida casera lista toda la semana. Espero que esta sopa se convierta en una de esas recetas que repites cada vez que el clima empieza a cambiar. Si la preparas, cuéntame en los comentarios cómo te quedó y qué le agregaste tú. ¡me encanta leer sus versiones! Esta semana arrancamos con esta deliciosa sopa de tomate asado en slow cooker que huele a hogar desde que entras por la puerta. La siguiente es una ensalada tibia de vegetales en airfryer, perfecta para esos días donde el sol todavía aprieta un poco, y cerramos con una cena que se siente como un abrazo: pollo con duraznos en slow cooker /exotic : D Comienza con esta sopa y no olvides volver por las siguientes; se irán publicando en los próximos días. Con cariño…Eli
  • Cumplir 40: Lo que nadie te dijo sobre llegar al 4to piso
    Siéntate, sírvete un café bien calentito y ponte cómoda. Hoy vengo con una plática distinta sobre cumplir 40 y cómo afrontarlo con calma. De esas que tendríamos en mi cocina, sin prisa y sin filtro. No pretendería cumplir 40. que todo en la vida se ve perfecto. Vengo a contarte, de amiga a amiga, lo que nadie me dijo sobre cumplir 40 y lo que hoy, con el corazón tranquilo, agradezco saber. Si me sigues sabes que mi vida gira en torno al slow living: mañanas lentas, rutinas conscientes y la firme decisión de dejar de correr detrás de una versión de “éxito” que ni siquiera era mía. Cumplir 40 no rompió esa filosofía… la reafirmó. Bienvenida a esta plática con cafecito en mano Este post es básicamente el “coffee chat” que quiero llevar a YouTube: nada de guiones perfectos, nada de pretender que tengo todo resuelto. Solo una charla real sobre esta década que, para mi sorpresa, se siente más como un glow up interno que como una crisis. Vamos a hablar de: La verdad que nadie te cuenta sobre los 40 Antes de cumplir 40, yo tenía una idea muy clara. Y era muy equivocada. de lo que significaba esta edad. Esto es lo que nadie me advirtió: Mi anécdota random (y algo vergonzosa) de cumplir 40 Okay, esta historia no la había contado en ningún lado, pero como estamos en confianza, aquí va.😂 Mi esposo, todo un romántico, planeó mi cumpleaños 40 como si fuéramos protagonistas de una película: reservó mesa en la Skylon Tower, con las Cataratas del Niágara iluminadas de fondo. Vino, velas, mantel elegante, la actitud de quiet luxury al 100%. Lo único que él no calculó fue que yo había trabajado el día completo antes de mi propia cena de cumpleaños (icónico, ya lo sé, pero así soy yo). La cena estuvo perfecta: comida deliciosa, un par de copas de vino, la vista más romántica que existe… y la noche, honestamente, tenía TODO el potencial para terminar en algo más “interesante” horas más tarde. Spoiler: no pasó absolutamente nada. Me quedé profundamente dormida en el camino a casa, y mi pobre esposo tuvo que prácticamente cargarme para bajarme de la camioneta y llevarme a la cama. El gran cierre romántico de la noche fui yo, roncando, cero chispa, puras cataratas (las de Niágara, no las de pasión). Al día siguiente desperté con una cruda que ni el mejor vino del mundo justifica… pero ahí estaban mis hijos, con regalos hechos por ellos mismos y el desayuno ya listo, esperándome con esa carita de “feliz cumpleaños, mama”. Y ahí lo entendí clarito: a los 40 la magia no siempre está en la noche perfecta que planeaste, está en esos detalles chiquitos que valen oro y que se quedan contigo el resto de tus días cruda incluida. Ese es el soft life en su versión más real: aprender que no tienes que estar “a la altura” del plan perfecto para que la noche haya valido la pena. Las lecciones que hoy agradezco tener Esta es la parte que más me gusta compartir, porque son cosas que ojalá alguien me hubiera dicho a los 25: Cómo estoy viviendo esta nueva década (mi rutina slow living) Aquí es donde mi filosofía de vida se nota más. Así se ve un día normal para mí ahora: Este ritmo tranquilo no es “flojera”, es una decisión consciente de vivir con más presencia y menos ruido. Ese es el corazón del slow living: no hacer menos por hacer menos, sino hacer lo que importa, con calma. Lo que hoy agradezco saber Si tuviera que resumir en una lista lo que hoy agradezco saber y ahora que las sé, hacen mi vida más ligera sería esta: Para cerrar esta plática Cumplir 40 no fue el final de nada. Fue el inicio de vivir con más intención, más calma y muchísima más risa (literalmente, dormida en mi propia fiesta). Si estás cerca de esta edad, o ya la cruzaste, quiero que sepas algo: esta década se siente como exhalar después de mucho tiempo conteniendo la respiración. Pero vienen otro tipo de desafíos (perimenopausia ; D), en el próximo post algunas recomendaciones y platica tranquilo para abordar este temazo. Cuéntame en los comentarios: ¿qué es algo que hoy agradeces saber que antes no sabías? Me encantaría leerte, y si te gustó esta plática, te espero en mi próximo “coffee chat” en YouTube vamos a seguir platicando de esto con una tacita en mano. Con Cariño, Eli💛 Blogs o lecturas recomendadas que espero te inspiren https://brillibrilli.substack.com/p/40-cosas-que-aprendi-antes-de-los https://skinvity.com/blogs/skinvity/40-anos-25-cosas-que-se-aprenden-al-cumplirlos https://culturainquieta.com/estilo-de-vida/cosas-que-pasan-al-cumplir-40-anos También podría gustarte este post
  • Slow living en agosto: cerrar el verano sin prisa
    Descubre cómo vivir el slow living en agosto y cerrar el verano con calma: señales de alerta, rituales conscientes y soluciones rápidas contra el síndrome posvacacional. Hola, querida mía, Agosto tiene ese aire raro de despedida. El sol todavía calienta fuerte, pero en el fondo ya sabemos que septiembre viene en camino. Y aquí es donde muchas nos apresuramos: queremos exprimir cada minuto, tachar la lista de pendientes de verano y, de paso, empezar a pensar en la vuelta a la rutina. Todo junto. Todo rápido. Hoy quiero invitarte a hacer justo lo contrario. Vamos a hablar de slow living en agosto y de cómo cerrar esta temporada sin prisa, sin culpa y sin ese nudo en el estómago que aparece cuando el verano se nos escapa de las manos. Agosto, el mes bisagra (y por qué no hay que cerrar el verano de golpe) Agosto no es solo el último mes de vacaciones: es una transición. Y las transiciones, cuando se viven con prisa, pasan factura. Los datos lo confirman. Un estudio de la plataforma de recursos humanos Bizneo encontró que el llamado síndrome posvacacional afecta a alrededor del 38% de las personas trabajadoras, con síntomas como ansiedad, apatía y falta de concentración; además, para 6 de cada 10 empleados, volver al trabajo ya representa una fuente de estrés en sí misma. Psicólogos consultados sobre el tema coinciden en algo esperanzador: si se gestiona bien, este malestar no debería durar más de dos semanas. Ahí está la clave: no se trata de evitar la vuelta a la rutina, sino de transitarla con intención, en lugar de dejar que nos atropelle el primer lunes de septiembre. ¿Qué es (y qué no es) el slow living en esta recta final del verano? El movimiento slow no nació ayer ni es una moda pasajera de Pinterest. Tiene raíces en 1986, cuando en Roma surgió el movimiento slow food como respuesta a la comida rápida. De ahí se expandió a otras áreas de vida: trabajo, crianza, moda, viajes. El periodista Carl Honoré, uno de los grandes referentes del slow movement, popularizó la idea con su libro Elogio de la lentitud, donde plantea que desacelerar no es “perder tiempo”, sino ganarlo en calidad de vida y bienestar. Aplicado a agosto, el slow living significa: No es hacer menos por hacer menos. Es hacer lo esencial, con calma. Señales de que tu cuerpo te está pidiendo bajar el ritmo A veces el cuerpo avisa antes que la mente. Presta atención si notas: Especialistas en psicología señalan que estos síntomas son una reacción adaptativa normal al pasar de un ritmo libre a uno más estructurado, no un signo de debilidad. Nombrarlos ya es el primer paso para gestionarlos con más autocompasión. 5 soluciones rápidas para un cierre de verano slow Sé que a veces necesitamos algo concreto, no solo filosofía. Aquí van ideas prácticas que puedes aplicar hoy mismo: Rituales slow para los últimos días de agosto Si quieres ir un poco más allá de lo urgente, estos hábitos ayudan a sostener el bienestar emocional en el tiempo: Ninguno de estos rituales exige tiempo extra: exige atención. “No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho.” — Séneca, filósofo romano, Sobre la brevedad de la vida (siglo I d.C.) Una frase de hace casi dos mil años que sigue recordándonos, con esperanza, que el tiempo bien vivido siempre alcanza. Fuentes y lecturas recomendadas Para quien quiera profundizar, estas son fuentes confiables sobre los temas de este post: Antes de que te vayas Para comenzar con buen pie puedes involucrarte aún más en este estilo de vida slow living, te invito a relajarte con la siguiente publicación, haz tu taza de café o té y disfrútalo. Finalmente El verano no termina el día que guardas el traje de baño. Termina, de verdad, cuando tú decides soltarlo con calma. Así que este agosto, en vez de correr hacia septiembre, te invito a caminarlo despacio. A tu ritmo. Sin prisa. Con cariño, Eli También podría gustarte este post