
¿Vale la pena traer nuestro coche a Canadá?
Todo lo que exige el Programa RIV
¿Sabían que si compran un coche en Estados Unidos y quieren llevarlo a Canadá, no basta con manejarlo hasta la frontera y ya? Hay toda una ley detrás, un programa con nombre propio, inspecciones, una cuota que hay que pagar, y hasta un plazo de 45 días para hacerle modificaciones al auto antes de que te dejen quedártelo. Llevamos semanas metidos en esto porque estamos decidiendo si nos llevamos nuestro coche a Canadá, y lo que encontramos investigando nos sorprendió así que hoy se los resumimos tal como lo aprendimos nosotros.
Este post acompaña el tercer video de nuestra serie de mudanza, si prefieren verlo narrado, aquí les dejo el video. Ya les hemos contado cómo va la venta de la casa y cómo ha sido el proceso de decluttering; hoy le toca a un tema distinto, más técnico, pero que le importa a muchísima gente que nos escribe: ¿qué pasa con el coche?
El proceso tiene nombre propio: Programa RIV
Todavía no hemos decidido si nos llevamos nuestro vehículo, y en el camino nos dimos cuenta de que el trámite tiene su propio nombre: el Programa RIV, que significa Registrar of Imported Vehicles. No es solo cruzar la frontera con el coche es un proceso completo que empieza, literalmente, antes de comprar el auto. Vamos por partes.
Primero: ¿tu coche puede entrar a Canadá?
Lo primero que aprendimos es que no cualquier vehículo califica, y esto hay que revisarlo antes de comprar el coche, no después.
Existe una lista oficial de Transporte Canadá llamada VIC List (Vehicle Import Compatibility List), donde se puede revisar si un vehículo específico, marca, modelo, año es admisible. Ojo: la propia Transporte Canadá aclara que esta lista la llenan los fabricantes de forma voluntaria y que su contenido puede cambiar sin previo aviso, así que conviene confirmarlo justo antes de comprar, no con meses de anticipación. Si el auto no aparece como admisible, mejor ni seguirle.
Para que un coche califique en general, tiene que cumplir todo esto:
- Ser de una clase permitida: autos, vehículos multipropósito, camionetas, autobuses, motocicletas, remolques o motos de nieve, entre otras categorías reguladas.
- Tener menos de 15 años de antigüedad al momento de importarlo (los autobuses fabricados a partir del 1 de enero de 1971 tienen su propia regla).
- Tener certificación FMVSS el estándar de seguridad de Estados Unidos, confirmada con la etiqueta de cumplimiento del fabricante.
- Haber sido vendido a nivel minorista en Estados Unidos.
- No tener modificaciones que comprometan esa certificación de fábrica (conversiones, suspensión elevada, chasis alargado, entre otras, quedan fuera).
Algo que nos llamó la atención: los vehículos con título de pérdida total (“salvage”) solo se pueden importar como vehículo completo si el título no dice junk, scrap, non-repairable o daño por inundación, si el VIN sigue siendo legible, y si cumplen FMVSS. Si el título cae en esas categorías más graves, ni siquiera entra como vehículo completo solo como repuestos.
Antes de comprar, además de la VIC List, conviene verificar que el auto no tenga recalls (llamados a revisión) pendientes con el fabricante, y confirmar con la provincia de destino que ese vehículo específico se puede asegurar y registrar ahí. Sí, es tarea antes de gastar un solo dólar.
El proceso paso a paso
Una vez que ya saben que el coche califica, esto es lo que sigue.
Documentos para la frontera: necesitan el título de propiedad original de Estados Unidos (o una copia certificada), el comprobante de compra, el número VIN del vehículo, y el Form 1 o e-Form 1 del programa RIV. También hay que conseguir del fabricante una carta o comprobante de que el vehículo no tiene recalls pendientes, antes de cruzar la frontera.
Ya en el proceso, se paga la cuota del programa RIV directamente en la frontera. Aquí un dato importante que confirmamos en fuentes oficiales de CBSA: la cuota vigente según el último aviso de aduanas publicado es de $325 dólares canadienses por vehículo completo y $100 si es solo para repuestos, más el GST/HST o PST/QST que corresponda según la provincia de entrada. La cifra de $295/$90 que circula en varios blogs y videos es de 2017, ya quedó vieja, así que confírmenla directo en riv.ca antes de presupuestar, porque estos montos pueden volver a subir.
Después de pagar esa cuota, tienen una ventana de 45 días (un año si el vehículo es salvage) para hacer las modificaciones que exige Canadá: luces de circulación diurna, inmovilizador antirrobo, y etiquetado bilingüe y en sistema métrico, entre otras cosas. Con esas modificaciones listas, el vehículo pasa por una inspección federal en un centro autorizado y si no la pasa, no se puede quedar en Canadá de forma permanente.
Si todo sale bien, entregan una etiqueta canadiense de cumplimiento que se coloca en el auto, y con eso más todos los documentos de importación se va a la autoridad de licencias de la provincia para registrarlo.
Punto importante: que les hayan dejado importar el coche no significa automáticamente que lo van a poder registrar y circular; cada provincia puede tener sus propias reglas adicionales encima de las federales.
Cuánto cuesta realmente (y si vale la pena)
Más allá de la cuota RIV, hay que sumar otros costos, y aquí sí conviene sacar la calculadora:
Aranceles, si el auto no fue fabricado en Estados Unidos o México (bajo las reglas de origen del tratado comercial vigente). El GST o HST según la provincia. Un impuesto de $100 dólares canadienses fijo si el auto tiene aire acondicionado esto lo confirmamos directo en la tabla vigente de la Agencia de Ingresos de Canadá. Y un impuesto ambiental adicional, el “Green Levy”, si el consumo de combustible del vehículo es alto: va de $1,000 CAD para autos entre 13 y 14 litros por cada 100 km, hasta $4,000 CAD para los que consumen 16 litros o más por cada 100 km. Si por alguna razón el vehículo vale más de $100,000 dólares canadienses, aplica además un impuesto de lujo, que se calcula como el menor entre el 10% del valor total o el 20% de lo que exceda esos $100,000.
Sumando todo, la cuota, las modificaciones, los impuestos, y el tiempo que toma todo el proceso, todavía estamos calculando si realmente sale a cuenta traer el coche versus vender aquí y comprar uno ya en Canadá. Y honestamente, esa es la pregunta real detrás de todo esto: no es solo “¿podemos traerlo?”, es “¿vale la pena traerlo?”.
Nuestra recomendación, para quien esté en la misma disyuntiva: hagan el cálculo completo antes de decidir, cuota RIV + modificaciones estimadas + impuestos + el tiempo sin poder usar el auto mientras se procesa todo, contra el valor de venderlo ahora y comprar algo ya en Canadá.
Lo que nos ha servido en esta investigación
Si están decidiendo lo mismo que nosotros, esto es lo que nos ha ayudado hasta ahora:
Revisar la VIC List antes de comprar cualquier cosa, porque evita comprar un auto que ni siquiera va a poder entrar. Contactar directamente al RIV y a Transporte Canadá para su caso específico, en vez de confiar solo en lo que se encuentra en internet (lo que compartimos aquí es un resumen basado en fuentes oficiales, no la última palabra sobre su caso particular). Sacar la cuenta completa de costos, no solo la cuota inicial, porque las modificaciones y los impuestos pueden sumar más de lo que uno piensa. Y no dejarlo para el final: entre la inspección, los 45 días de modificaciones y el registro provincial, este trámite necesita tiempo.
Algo que queremos remarcar con toda claridad: importar un vehículo que no cumple las normas no es solo “te lo rechazan” es una infracción que se puede sancionar bajo el Código Penal en Canadá. No es un trámite para tomarse a la ligera ni para buscar atajos.
Así lo dejamos por ahora
Todavía no sabemos si al final nos vamos a llevar el coche o no, pero quisimos compartir la investigación completa porque sabemos que muchos de ustedes están en la misma duda. En cuanto tomemos la decisión, se los contamos por aquí y en el canal.
Una nota importante antes de cerrar: esto es información general basada en fuentes oficiales de CBSA y Transporte Canadá, vigente a agosto de 2026, no es asesoría legal. Antes de tomar su decisión, confirmen los requisitos y montos exactos directamente con el programa RIV o con Transporte Canadá, las reglas y las cuotas pueden cambiar.
¿Ustedes se llevarían su coche a Canadá o comprarían uno nuevo allá? Cuéntenos en los comentarios y si van a pasar por este mismo trámite, les dejamos el checklist descargable aquí abajo para que no se les escape ningún documento.
Checklist descargable
Armamos un checklist en PDF con todos los documentos, plazos y costos de este post, para que lo tengan a la mano antes de cruzar la frontera.
Antes de irnos déjanos tus dudas o comentarios, nos encantará leerte, nos vemos pronto…
Eli
Recursos oficiales (agosto 2026)
- Programa RIV — sitio oficial
- Transporte Canadá — Importar un vehículo desde Estados Unidos y México
- VIC List — lista de vehículos admisibles
- Checklist oficial de Transporte Canadá para importadores
- Preguntas frecuentes sobre importar vehículos comprados en EE.UU.
- CBSA — Memorándum D19-12-1: Importar vehículos a Canadá
- CBSA — Aviso de aduanas sobre la cuota del programa RIV
- CRA — Tasas vigentes de impuestos especiales (A/C y Green Levy)
- CBSA — Memorándum D18-4-1: Impuesto de lujo en importaciones


